Contratos5 min de lectura20 de abril de 2026

Acuerdo de confidencialidad (NDA): los 5 errores más frecuentes

El NDA es el contrato más firmado y menos leído del mundo empresarial. La mayoría de las empresas lo tratan como un trámite — algo que hay que firmar antes de empezar a hablar. Pero un NDA mal redactado puede no protegerte en absoluto cuando lo necesitás, o atarte en condiciones que no esperabas. Estos son los 5 errores más frecuentes.

1. Definición de información confidencial demasiado vaga o demasiado amplia

La cláusula de definición de información confidencial es el corazón del NDA y la que más frecuentemente está mal redactada. Si es demasiado vaga — "toda información compartida entre las partes" — incluye conversaciones casuales y crea obligaciones imposibles de cumplir. Si es demasiado específica — "solo los documentos marcados con sello confidencial" — deja fuera información crítica compartida verbalmente o por email. La definición correcta combina categorías específicas de información (datos financieros, propiedad intelectual, información de clientes, datos técnicos) con una cláusula de cierre que incluye cualquier información que razonablemente debería considerarse confidencial dado el contexto.

2. Plazo de confidencialidad que no se condice con el riesgo

Muchos NDAs tienen plazos de confidencialidad de 1 o 2 años. Para algunas categorías de información — secretos comerciales, fórmulas, código fuente propietario — ese plazo es insuficiente. Para otras — información sobre una negociación puntual — puede ser excesivo y crear obligaciones innecesarias. El plazo debería variar según la categoría de información. La información técnica y de propiedad intelectual merece plazos más largos, idealmente indefinidos mientras la información no sea pública. La información operativa puede tener plazos más cortos.

3. Ausencia de cláusula de devolución o destrucción de información

Un NDA que no incluye una cláusula de devolución o destrucción de información al finalizar la relación comercial deja abierta una pregunta crítica: ¿qué pasa con la información que compartiste? La otra parte técnicamente tiene la obligación de no usarla, pero puede seguir teniéndola indefinidamente. Incluí siempre una cláusula que establezca que al terminar la relación, la parte receptora devuelve o destruye toda la información confidencial y certifica por escrito haberlo hecho.

4. NDA unilateral cuando debería ser bilateral

Cuando dos empresas van a compartir información entre sí — en una negociación, una alianza, o una relación proveedor-cliente donde ambos lados comparten datos sensibles — el NDA debería ser bilateral. Un NDA unilateral en el que solo una parte tiene obligaciones de confidencialidad puede ser perfectamente válido, pero si la realidad es que ambas partes van a compartir información sensible, el NDA unilateral deja a una de ellas desprotegida. Revisá siempre quién va a compartir qué antes de definir si el NDA es unilateral o bilateral.

5. No especificar las excepciones a la confidencialidad

Todo NDA debería incluir excepciones claras — situaciones en las que revelar la información no constituye una violación. Las excepciones estándar son: información que ya era pública al momento de la firma, información que la parte receptora ya conocía antes de recibirla, información recibida legítimamente de terceros, e información cuya revelación es requerida por ley o por orden judicial. Sin estas excepciones, la parte receptora podría quedar expuesta a un reclamo por haber revelado información que en realidad era pública o que estaba legalmente obligada a divulgar.

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